Sierra de Mariola El Parque se sitúa entre las provincias de Valencia y Alicante dentro de las comarcas de L'Alcoia, el Comtat y la Vall d'Albaida. Asimismo, los siguientes municipios conforman el Parque Natural: Agres, Alcoi, Alfafara, Banyeres de Mariola, Bocairent, Cocentaina y Muro de Alcoy.
Por carretera, el principal acceso lo constituye, tanto desde Alicante como desde Valencia, el eje de la N-340, que comunica Muro, Cocentaina y Alcoy. Para llegar a Agres y Alfajara la carretera CV-700, que desde Dénia pasa por Muro, será la opción más adecuada.
A Banyeres es posible llegar desde Alcoy por la CV-795, que comunica estas dos poblaciones y sirve de límite administrativo del Parque natural. También se puede acceder a esta carretera desde las poblaciones cercanas de Ibi (CV-801) y Onil (CV-803).
Su riqueza en plantas medicinales y aromáticas atrae a botánicos de todo el mundo; los numerosos senderos, muchos de ellos provistos de fuentes, invitan al paseo; y merecen una visita los restos arqueológicos que se distribuyen por su área.
La Serra de Mariola ha estado y está en el punto de mira de muchos botánicos de todo el mundo por la singularidad y diversidad florística. Más de 1.200 especies de plantas superiores se han catalogado en Mariola, con muchos endemismos iberolevantinos y setabenses.
Cabe destacar la presencia de especies con valores aromáticos y medicinales, como la salvia de Mariola, el romero, el tomillo, el rabo de gato, la manzanilla, el fresnillo, el espliego, etc.
En cuanto a la vegetación arbórea, en el Parque se encuentran carrascales (encinares) y ejemplos de bosque mixto mediterráneo. La carrasca, como especie clave, y caducifolios como el fresno, el arce y también el quejigo, aparecen acompañados por un rico estrato arbustivo.
Sin embargo, la mayor parte de la sierra está cubierta por un denso pinar de pino carrasco mezclado con brezos, aliagas, romeros y jaras.
La diversidad faunística es notable en este espacio. De anfibios se puede citar la rana y el sapo común; entre los reptiles la lagartija ibérica, el lagarto ocelado, la culebra viperina... En cuanto a las aves, el abanico va desde el pinzón o la perdiz hasta el águila real, el águila culebrera, el halcón peregrino, el gavilán, pasando por el búho real, el búho chico, el mochuelo o la lechuza. En la actualidad, se está llevando a cabo un proyecto de reintroducción del buitre leonado.
En cuanto a los mamíferos, el jabalí, el conejo, el zorro, la gineta, el tejón o el gato montés son algunas de las especies más comunes.
Innumerables hallazgos arqueológicos testimonian la presencia humana en la sierra desde antiguo, principalmente al sudeste de la misma y en las proximidades del río Vinalopó: pinturas, yacimientos neolíticos, del bronce e ibéricos, castillos, cavas, masos, hornos de cal y otras construcciones así lo demuestran